Católicos Regresen a Casa

¡Bienvenidos a Casa!

Escuchar las historias de los demás y aprender más acerca de la fe católica

Misas en Español:

Nuestra Señora de Guadalupe/Our Lady of Guadalupe
1115 So. Florissant
Ferguson, MO 63121
314.522.9264
Domingo: 9 a.m. y 12:00 p.m.

 Santa Trinidad/Holy Trinity
3500 St. Luke Lane
St. Ann, MO, 63074
314.733.1463
Domingo: 12:00 p.m. y Lunes 5:30 p.m.

 St./Santa Cecilia
5418 Louisiana Ave.
St. Louis, MO 63111
314.351.6204
Domingo: 10:30 a.m., 12:00 p.m. y 7:00 p.m.
Martes: 7:00 p.m.

 San Carlos/St. Charles Borromeo
601 N. Fourth Street
St. Charles, MO 63301
636.946.6370
Domingo : 11:30 a.m. y Miércoles 12:00 p.m. 

 San José/St. Joseph-Manchester
567 St Joseph Lane
Manchester, MO 63021
636.227.5247
Domingo: 7:00 p.m.
Confesiones: antes y después la misa español

Inmaculada Concepción/Immaculate Conception –Arnold
 2300 Church Road
Arnold, MO 63010
636.321.0002
1er Domingo, first Sunday 11:30AM (bilingual)

 Santo Rosario/Holy Rosary-Warrenton
724 E. Booneslick Road
Warrenton, MO 63383
636.456.3698
Domingo: 1:00 p.m. 

Sagrada Corazón/Sacred Heart Parish (Troy)
100 Thompson Drive
Troy, MO 63379
636.528.8219
Domingo: 2:00 p.m.

 San Patricio/St. Patrick
405 S. Church St.
Wentville, MO   63385
636.332.9225
1er y 3er Domingo del mes 2:00 p.m.

 San José/St. Joseph - Farmington
#10 North Long St.
Farmington, MO   63640
314.792.7890
Una vez al Mes

 

La Oficina de Ministerio Hispano

F. Javier Orozco, SFO, PhD

314.792.7890

www.archstl.org/hispanicministry

Junto con el grupo de líderes de la pastoral Hispana, la oficina provee un ministerio directo a los Católicos Hispanos de la arquidiócesis. Esto significa estar en contacto con los Católicos de la arquidiócesis y con otras oficinas arquidiocesanas con el fin de cooperar juntos en la oración, servicio y colaboración.

Otros contactos:

Maria Lucrecia Knapp

314.522.9264

Hna. Raquel Ortez, SSND

636.946.6370

P. Antonio Ochoa
314.733.1463

GUÍA PARA EL SACRAMENTO DE LA PENITENCIA

El sacramento de la Penitencia o Reconciliación es un sacramento de perdón, sanación y renovación. A través de este sacramento, confiado a la Iglesia, Dios nos ofrece el seguro perdón de nuestros pecados y la fuerza para convertirnos en seguidores aún más fieles de Jesucristo.

Nos acercamos a este sacramento con dolor sincero por nuestros pecados y un deseo de cambio. Después del sacramento nos vamos con la alegría del arrepentimiento, la gratitud por el don del perdón de Dios y una resolución para avanzar como discípulos más fieles de Jesucristo.

Prepárese para el sacramento pidiendo primero la gracia de la iluminación del Espíritu Santo, para que pueda realmente conocer su necesidad de perdón de Dios y reconocer la gran voluntad y generosidad de Dios para perdonarlo.

Por ejemplo: el Espíritu Santo, me guía, orienta y dirige cuando reflexiono sobre mi vida y cuando busco el perdón de mis pecados a través del sacramento de la Penitencia. Amén.

Un examen de conciencia

Amarás al Señor, tu Dios, con toda tu mente, con todo tu corazón y toda tu fuerza…

  • ¿He cumplido con el don de la fe en Dios?
  • ¿Confío en Dios?
  • ¿He orado?
  • ¿He observado el Día del Señor a través de su adoración en la Misa y descansado del trabajo innecesario?
  • ¿He respetado el santo nombre de Dios?
  • Amarás a tu prójimo como a ti mismo…
  • ¿De qué manera he brindado amor y respeto a mi familia, mis padres, mis hijos, mi nación?
  • ¿He respetado la vida, desde la concepción hasta la muerte natural? ¿No he lastimado a nadie?¿Qué he hecho acerca de la ira o los resentimientos, o acerca de poner en peligro a otros o a mí mismo?
  • ¿He respetado el don de Dios de mi sexualidad?¿He reservado la plena expresión de ese don al matrimonio y he estado abierto a la generación de nueva vida?¿Qué he hecho con los pensamientos que otras personas me provocan?¿Los he llevado a cabo con ellos o conmigo mismo?¿Qué he hecho acerca de tener un sentimiento general de respeto hacia la sexualidad y una reverencia por este regalo de Dios?
  • ¿He respetado los bienes de los demás?¿No tomado nada, ni dañado nada?¿He trabajado con honestidad y compensado de manera justa a los que han trabajado para mí?¿He conservado los principios que defiende la justicia?
  • ¿He respetado la verdad al no mentir y no dañar la reputación de los demás?
  • ¿He sido respetuoso con los demás y con lo que provocan en mi pensamiento, o he permitido que la lujuria, la envidia y los celos se apoderen de mí?
  • ¿He atendido a los necesitados a través del auxilio y el apoyo?¿He contribuido al bien común de la sociedad en que vivo?

En la confesión:

Bendíceme, Padre, porque he pecado. Mi última confesión fue ...

Estos son mis pecados ... Confiese sus pecados. Siéntase con toda la libertad de pedir ayuda al sacerdote. Reciba de él su penitencia.

Rece un acto de contrición, hable desde el corazón o recite la oración formal que aparece a continuación:

Dios mío,

Siento un enorme pesar en el corazón por los pecados cometidos.

Por elegir hacer el mal y fallar en hacer el bien

he pecado contra ti, a quien debo amar por encima de todo cosas.

Estoy firmemente resuelto, con la ayuda de tu gracia, a confesar mis pecados, hacer penitencia

y evitar lo que me lleva al pecado.

Amén.

Después, haga su penitencia y de gracias a Dios por el don del perdón.

 

Utilizado con el permiso de la Arquidiócesis de Chicago